El avance de la tecnología genera y seguirá generando cambios en nuestra vida cotidiana. El mundo laboral no está exento de estos cambios, y Alejandro Melamed lo analiza en su nota para La Voz de Córdoba.

“Con un mundo que sigue avanzando en densidad poblacional y, de manea exponencial, en tecnología, el futuro del trabajo está cargado de desafíos.

Que no cunda el pánico

Hay informes, como uno publicado dos años atrás por el Foro Económico Mundial, que vaticinan una pérdida de siete millones de empleos en un futuro muy cercano, con una contrapartida de la generación de dos millones de nuevos puestos relacionados a esta revolución tecnológica.

Sobran puestos, faltan profesionales. Según Melamed, hoy Argentina tiene un déficit de 5.000 posiciones vinculadas a la tecnología. Para encaminar esta situación, que claramente escapa las fronteras nacionales, serán necesarias lo que él llama “nuevas alfabetizaciones” que clasifica en tres tipos: una relacionada al manejo de datos, otra relativa al dominio de nuevas tecnologías y otra vinculada a lo humano.

Una síntesis 

La clave del futuro no es, para el consultor, “o el robot o el humano”, sino entender que “queremos que sea el robot y el humano”.

Cualquier tarea repetitiva y que requiera de poco intelecto es susceptible de volverse un commodity. Un robot puede agilizar y reemplazar ese tipo de acciones; sin embargo, Melamed está convencido de que el humano seguirá siendo el activo más valioso.

“El pensamiento, la creatividad, la innovación, el valor agregado, la empatía y la pasión nunca podrán volverse commodities”, enfatiza.

Viejos paradigmas 

Términos como “recursos humanos” o “carreras” ya no responden a estas nuevas realidades. “A mí me gusta más, por ejemplo, cómo lo maneja Naranja, que habla de relaciones humanas”, indica el consultor, para referirse a esta resignificación del colaborador en una organización.

Por lo tanto, la “fidelización” es otro término que quedó en desuso. “El colaborador va a permanecer mientras le brindemos experiencias significativas y desafíos permanentes”, explica.

Nuevas expectativas 

A quienes se asustan aún al oír de los millennials, Melamed les aclara que “ya están viejos y los centennials ya se sumaron a la fuerza laboral. ¡Y todavía quedan los supratecnológicos!”.

En estas últimas generaciones, que intuyen instrucciones sin siquiera leerlas y que tienen mucho potencial para brindar, Melamed ve el nacimiento de nuevas compañías con grandes posibilidades.

“Hoy hay empresas súper exitosas que hace 10 años no existían. Ellos pueden ser los futuros fundadores de grandes nombres como Naranja, Promedon y otras organizaciones que dan que hablar en el mundo”, ejemplifica, con referencias al empresariado local…”.

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