La crisis económica que sufre nuestro país se suele hacer evidente en las expectativas de contratación de personal que tienen las empresas. Andrés Hatum analiza la difícil situación en su nota para La Nación.

“Según la encuesta de SEL Consultores, uno de cada cuatro empresas respondió que tomará menos gente luego de la devaluación del peso. En el sector de consumo masivo, 45% de los encuestados considera que revisará las posibilidades de contratar personal.

No todos los sectores son iguales. Para Matías Ghidini, gerente general de Ghidini Rodil, hay sectores industriales donde hay demandas, como así también perfiles escasos. «Las oportunidades son de nicho» enfatiza Ghidini. Tal vez una buena metáfora para un mercado laboral muerto. Según el análisis de Ghidini, los sectores que más demandan empleados, inclusive en esta época de crisis son los de tecnologías de información, los bancos y el fintech, las agro-industrias, las energías renovables y los laboratorios.

En el otro extremo están las empresas de retail, consumo masivo, industria automotriz y construcción. En estos sectores las expectativas de contratación bajaron. La industria de consumo masivo es, de hecho, un expulsor de empleados en los últimos años, debido a la crisis del sector y a los cambios de hábitos de consumo de la gente.

En cuanto a los perfiles más buscados, hace tiempo que el mercado presenta escasez en los perfiles técnicos. Ingenieros en informática, sistemas, electrónicos, licenciados en sistemas y ciencias de la computación son figuritas difíciles para las empresas. También hay escasez en profesionales de ingeniería mecánica, química, petróleo, perforación, geólogos, geofísicos, enfermeros y actuarios.

En cuanto a las compensaciones, la última encuesta presentada por Mercer confirma la tendencia de los últimos tiempos: el sector energía se consolida como el que mejor paga y, retail y consumo masivo están entre los peores.

¿Cómo es la media de sueldo acorde a la función? Para Mercer, un analista está, en promedio, en $41.000 en bruto (salario base); un gerente, $109.000; un gerente senior, $169.000, y un director, $250.000. Sin embargo, existen variaciones importantes por sector.

El promedio de aumentos para este año fue trastocado después de la devaluación. Por el momento, las empresas están presupuestando, en promedio, un 25% de aumento y, con los cambios en la inflación proyectada podrían llegar al 28% para los pagos directivos. Sin embargo, los aumentos estarán por debajo de la inflación: «Las compañías probablemente no lleguen a dar los aumentos que cubran la inflación del 32%», sentencia Valeria Bohórquez, directora de Careers de Mercer.

En este contexto, ¿Qué les preocupa a los líderes? Bohórquez señala cuatro aspectos en la agenda que ocupan y preocupan a los directivos de empresas: la falta de habilidades críticas, la experiencia digital de los empleados, la automatización y el envejecimiento de la fuerza laboral.

En una agenda de mediano plazo, menciona algunos temas que nos tienen que dejar pensando para permitirnos mirar más allá de la difícil coyuntura de corto plazo: «El futuro del trabajo, es decir, cómo tenemos que organizarnos y crear valor; el lado humano, para lograr que los empleados prosperen en el cambio, y la reconversión, para ver cómo aceleramos la transformación»…”.

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