La aplicación WhatsApp trajo un cambio total en la forma de comunicarnos. Velocidad de respuesta y disponibilidad constante son sus fuertes, pero también tiene muchas debilidades. En su nota para La Nación, Débora Slotnisky nos deja una serie de consejos para que el uso de esta herramienta no sea una tortura.

WhatsApp es la herramienta predilecta de los argentinos para comunicarse con colegas, familiares y amigos ya sea en forma individual o grupal. De hecho, lo tienen instalado 95 de cada 100 usuarios argentinos de teléfonos inteligentes, según estimaciones de la consultora Carrier y Asociados.

Pero claro, la velocidad y espontaneidad de las interacciones, sumadas al creciente volumen de mensajes que intercambiamos a diario, aumentan las posibilidades de que se produzcan malos entendidos o conductas inadecuadas que pueden dar pie a que surjan fricciones o problemas mayores como discusiones o despidos laborales. Para que los usuarios puedan hacer un uso correcto y efectivo de WhatsApp, les dejamos aquí unas sugerencias sobre buenos modales frente a la pantalla.

Qué hacer con los memes y las cadenas

Las viejas cadenas que hace años circulaban a través del correo electrónico hoy se propagan a través de WhatsApp, y lo mismo sucede con los memes que proliferan ante cientos de sucesos. En este sentido, lo ideal es no reenviar cadenas excepto casos muy puntuales y, en el caso de los memes, no está mal redirigir los mejores, pero seleccionando muy bien a los destinatarios para no cometer abusos.

«Dentro de esta categoría, el envío de material pornográfico entre los grupos de papás del colegio es una de las malas prácticas más frecuentes», señala Artopoulos.

Los audios: amados u odiados

No hay una postura neutral con respecto a los mensajes de voz: son amados u odiados por igual. Desde la mirada positiva, permiten al usuario comunicarse mientras realiza otra tarea o expresarse con mayor facilidad cuando quiere decir algo extenso, además de aportar con la voz un tono al mensaje que el texto no contiene.

Uso de mayúsculas

Tal como sucede con su utilización en correos electrónicos o cualquier otro medio escrito, las mayúsculas sirven para enfatizar alguna palabra o demostrar enojo. De cualquier forma, conviene usarlo de manera excepcional ya que se puede interpretar como que uno está gritando.

En caso de equivocaciones

Errar es humano, de ahí que siempre estamos expuestos a colocar comentarios agresivos, desubicados o a escribirle a una persona algo que era para otra. Para evitar al máximo que ocurran estas situaciones, lo ideal es no intentar explicar cuestiones muy complejas por este medio, o que requieran de ciertas sutilizas.

Extensión del mensaje

WhatsApp está pensada como una herramienta de comunicaciones breves e instantáneas, por eso puede ser mal visto cuando alguien escribe muchísimas líneas (algo que la versión Web de Whatsapp facilitó) o envía mensajes en bloque.

Mientras el uso de esta herramienta sigue librada al sentido común de cada uno de los usuarios, Perrone concluye con un simple consejo: «En WhatsApp hay que seguir las mismas normas que respectamos en la comunicación cara a cara. Por eso, así como nadie levantaría la mano en una reunión de padres del colegio de sus hijos para contar un chiste verde, no debería enviar este tipo de mensajes en el grupo de «mamis & papis»…”.

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