Siempre en tu noto humorístico y satírico, Rodrigo Figueroa Reyes hace en Infobae una mordaz descripción de la situación interna del Frente para La Victoria. Idas y vueltas entre la ex presidente y sus subalternos, en un divertido diálogo ficticio.

«¿Pero te das cuenta contra quién perdiste? Teníamos la oportunidad de eternizarnos en el poder y la desperdiciamos en manos de unos chetos de Barrio Norte que ahora se están vengando de nosotros por haber tratado bien a los pobres que ellos tanto odian. Vos y Zannini son los que me llevaron a esta situación desesperante. Estaba todo dado para seguir a cuatro manos y ahora le tengo que andar dando explicaciones a ese Bonadío que no va a parar hasta verme tras las rejas. Si no fuera por Miguel Ángel estaría con el traje a rayas», dicen que lo increpó a los gritos Cristina Kirchner al ex Gobernador de la Provincia de Buenos Aires. «Miguel Angel Pichetto?» Le contestó un dubitativo Daniel Scioli. «No, si va a ser el Miguel Angel que pintó la Capilla Sixtina, pelotudo», explotó CFK, como en sus mejores audios con Oscar Parrilli, el otro depositario de su ira.

«Macri es un pato criollo: un paso, una cagada. Y a pesar de no salirle una bien, su imagen sigue milagrosamente intacta, mientras yo tengo que desfilar una vez por semana por Comodoro Py aguantando las calumnias e injurias por cosas de las que nunca me enteré y nunca vi, que otros hicieron en nombre mío», vuelve a la carga «Mamu», como le dicen en su círculo más íntimo. «¿Tomás conciencia en la que me metieron? Los dejé solos un minuto a los dos pelotudos y perdieron por un punto y medio». Uno pensaría que esta catarata de gritos data de 2015 aunque, para sorpresa nuestra, se filtró la semana pasada a través de un audio de WhatsApp que un funcionario le reenvió a otro, que se lo reenvió a alguien más, hasta llegar a nuestras manos en medio del escándalo de los cuadernos. Preocupados por la veracidad, decidimos chequearlo y el peritaje del audio fue inapelable «Dice boludo y pelotudo cada tres palabras. Es ella, no hay duda».

La pregunta del millón es cómo llegó a estar en esta situación alguien que manejó el Poder Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial a su antojo, ni hablar de los empresarios que comían de su mano, temerosos de los aprietes de Guillermo Moreno o su aliado en la AFIP, el intocable Ricardo Etchegaray. «¿En qué estaría pensando esta señora cuando creyó que uno de los peores gestores en la historia política argentina podía ser su sucesor; que un Secretario legal y técnico sin rostro sería Vicepresidente de la Nación o que un Jefe de Gabinete al que el 99% de los argentinos no le dejaría las llaves de su casa para que le riegue las plantas en las vacaciones estaba en condiciones de ganar la Provincia que decide una elección presidencial? Alguien embriagado de poder, que no leyó el cambio de época. Alguien que dejó sus huellas por todas partes y creyó que nadie vendría por ella»…”.

La nota completa, podés leerla ACÁ.