El mundo de las startups y de los emprendedores no es nada fácil, la gran mayoría suele tener un final poco feliz. En su nota para La Nación, Sofía Contreras te cuenta las tres principales razones que llevan al fallo a las startups.

“La realidad es que empezar, desarrollar y escalar una startup exitosa requiere trabajo duro, compromiso, planificación y muchas veces un poco de suerte. En los últimos años he visto muchas startups fracasar, algunas alcanzar un nivel medio de éxito y otras crecer a lo grande. No existe una única razón por la que las startups fallan, las causas son varias y cambian de emprendimiento en emprendimiento; falta de mercado, cansancio del emprendedor, se pierde el foco, no escuchan a sus clientes. Sin embargo, al observar los motivos encontramos que hay patrones que se repiten y causas que abarcan a la mayoría. En esta columna vamos a recorrer las top 3 razones por las que una startup no llega a la tierra prometida:

  1. Poner el foco en marketing y no en ventas

Con demasiada frecuencia, he visto fundadores que construyen algún producto inicialmente mediocre, lo anuncian al mundo, encuentran que los usuarios nunca aparecen, y no saben qué hacer a continuación. Además de no conseguir ningún usuario, la startup nunca recibe el feedback que necesita para mejorar el producto, no encuentra su lugar en el mercado y eso se traduce en eventual muerte si no cuenta con fondos suficientes para salir de la situación.

  1. El equipo no es el indicado

Un equipo diverso con un conjunto diferente de habilidades es crítico para el éxito de una empresa. La fórmula del éxito para startups tecnológicas es; equipo de tres fundadores compuesto por un perfil técnico, uno de negocios y otro de diseño/UX. Y la frutilla del postre es que no alcanza únicamente con tener estos perfiles sino que tiene que existir sinergia entre ellos, se tiene que notar la pasión compartida, el objetivo en común y la complementariedad. No me malentiendan, existen equipos de «solopreneurs» que han tenido éxito, pero la realidad es que el camino de emprender una startup es muy complicado y costoso, tener un equipo que se acompañen mutuamente cuando todo se pone cuesta arriba, cuando hay que tomar las decisiones difíciles y pasar largas jornadas construyendo un negocio es fundamental.

  1. El mercado no existe, el modelo de negocios no funciona

Como ya vimos en el pasado, cosas malas le pasan a los emprendedores que se enfocan en desarrollar soluciones para problemas que a ellos les interesan en vez de encontrar una necesidad real y validada del mercado. Ignoran los deseos y necesidades de los usuarios/clientes, ya sea en forma consciente o accidental, y desarrollar un producto que no satisface las necesidades del mercado, es un camino hacia la perdición. Las startups fallan cuando no están resolviendo un problema de mercado, cuando no están resolviendo un problema lo suficientemente grande como para que pueda encararse con una solución escalable…”.

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