Bio

Actor devenido en conductor, Julián Weich es una de las caras más reconocidas de la televisión argentina.

Comenzó su carrera actoral en el teatro, y comenzando con esporádicas participaciones, se terminó afianzando en la televisión. Sus apariciones en grandes éxitos de la pantalla chica tales como Pelito, Clave de Sol y La Banda del Golden Rocket lo volvieron un rostro conocido por todos, lo cual explotó en el rol de conductor televisivo.

Entre 1991 y 1993 condujo el programa televisivo infantil El Agujerito Sin Fin, pero su consagración llegó con el ciclo Sorpresa y ½, que estuvo al aire en Canal 13 con gran éxito entre 1996 y 2002. Siguieron otros programas bajo su conducción, como 360 Todo para Ver, Expedición Robinson, Trato Hecho, Justo a TiempoX por el Resto de tu Vida y El Punto Rojo, entre otros.

En paralelo a su actividad profesional, también se desarrolló como un referente en materia de solidaridad, siendo el legendario anfitrión de Un Sol Para Los Chicos, los maratones solidarios organizados por Unicef, de la cual Julián es embajador.

Entre los distintos proyectos solidarios con los que colabora, se destaca Tomá Conciencia, un agua mineral que dona el 50% de los dividendos recibidos a diferentes ONGs, o el Proyecto Agua Segura, que busca llevar filtros de agua a todo el país, junto con el Dr. Nicolás Wertheimer.

Julián es co-autor, junto con Andy Freire, de “5%: el 5% de tu tiempo para cambiar el 100% de la vida de alguien que lo necesita”.

5porcientoCon muy poco, se puede cambiar mucho. Una idea que, cuando se pone en práctica, suele demostrar su acierto. Guiados por esa idea, Andy Freire y Julián Weich se preguntan -nos preguntan- qué pasaría si el cinco por ciento de la población mundial que está sobre la línea de pobreza decidiera colaborar con algún proyecto solidario aportando simplemente un poco de su tiempo. Digamos, el cinco por ciento. La humanidad dispondría entonces de 131.000 millones de horas invertidas en ayudar al prójimo. Una hora y veinte minutos por día. Un día por mes. Casi dos semanas por año. Tan sólo eso es necesario.

Con el cinco por ciento de tu tiempo, podés cambiar el ciento por ciento de la vida de otra persona, aseguran Andy y Julián, y lo demuestran con sus historias y con las de emprendedores sociales. Con una vocación contagiosa, ellos comparten sus motivaciones, sus dificultades, sus logros y sus proyectos. Así, muestran cómo y qué hace falta para mejorar el mundo; el de alguien más y en consecuencia, el de uno mismo.