Gabriel Weinstein es embajador en Argentina de Singularity University, la universidad de la NASA que tiene como objetivo resolver problemas globales que afectan al menos a uno de cada siete habitantes del planeta. El desafío es enorme pero la humanidad cuenta con personas como él que dedican tiempo, creatividad y mucha pasión para encontrar soluciones.

Una pasión singular
Un apasionado de las toallitas femeninas”. Así se define Weinstein y afirma que jamás se le hubiese ocurrido que un objeto así pudiera apasionarlo tanto. Donde la mayoría de las personas ve un producto de higiene menstrual que más temprano que tarde se convierte en basura, él visualizó la posibilidad de salvar la vida de millones de mujeres. Queda claro entonces que lo que realmente lo apasiona no son tanto las toallitas como la tecnología y su deseo de cambiar el mundo.

Todo comenzó a mediados de 2014 en el campus de Singularity University. Allí convivió durante cinco semanas con 80 líderes de más de 30 países. Rodeados de especialistas en las últimas tecnologías abordaron distintos problemas de la humanidad y decidieron trabajar sobre salud. En esa búsqueda partieron de una serie de datos muy concretos:
– La infertilidad afecta a dos de cada diez parejas en todo el mundo
– Una pequeña infección vaginal aumenta considerablemente el riesgo de contraer HIV y puede derivar en infertilidad.
– Dos millones de personas se infectan cada año con HIV en todo el mundo y 500 millones con alguna Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS).
– Si bien las estadísticas anteriores son impactantes, en la mayoría de los casos las ETS son tratables y curables si se detectan en etapas tempranas.

Mejor prevenir que curar
Las personas no suelen ir al médico si no presentan un síntoma concreto. En palabras de Weinstein, “nos ocupamos y nos preocupamos en momentos de enfermedad pero no tanto en momentos de salud. Somos reactivos. Nos duele, hacemos algo; no nos duele, probablemente estamos sanos, no hacemos nada. Pero nos estamos equivocando”. Esa actitud ante la salud es un problema ya que muchas enfermedades no presentan síntomas hasta que es demasiado tarde. A modo de ejemplo, el 75% de las mujeres que contrae infecciones vaginales no presenta síntomas. Y cuando sí los presentan hay otros obstáculos. Existen muchas razones por las que las mujeres no visitan a un médico: el tiempo, el costo, o el miedo a enfrentar los resultados.

Junto a un equipo multidisciplinario de Brasil, Polonia, Bulgaria y Dinamarca, Weinstein investigó y descubrió que en la sangre menstrual es posible detectar un 60% de la información relevante que habitualmente se encuentra en la sangre de las venas. Además identificaron 300 biomarcadores que no están presentes en la sangre que habitualmente se extrae para hacerse un análisis tradicional pero sí en la menstruación.

1700 millones de oportunidades
Cada mes aproximadamente 1700 millones de mujeres tienen su periodo. La información que podría obtenerse acerca de la salud de los órganos reproductivos femeninos y su fertilidad es inmensa. Se trata de datos muy valiosos que podrían salvar vidas y que hoy son literalmente tirados a la basura. Resulta ridículo que las mujeres pierdan tiempo y dinero en estudios de sangre tradicionales si todos los meses tienen acceso a casi la misma información de forma natural.

Toallitas exponenciales
El paso siguiente fue tomar un producto que casi no cambió desde su creación, las toallitas femeninas, e incorporarle tecnologías exponenciales. Se diseñó una nueva versión con tres capas: la primera, en contacto con la piel, la segunda de absorción y filtrado, y la tercera con un pequeño sensor de microfluidos que es capaz tanto de detectar múltiples enfermedades (HIV, sífilis y gonorrea), como de identificar niveles de vitaminas y minerales. Esa información es transmitida de forma segura e inalámbrica a un teléfono celular y mediante una app las mujeres pueden escuchar lo que sus cuerpos tienen para decirles.

Tecnología puesta al servicio de la salud de las mujeres de forma sencilla y rápida, sin que sea necesario que cambien sus hábitos y comportamientos de higiene menstrual.

Si querés saber más sobre cómo los cerebros que asisten a Singularity University tratan de resolver problemas que afectan a millones de personas de todo el mundo, no te pierdas la charla completa de Gabriel Weinstein haciendo click acá