Narda Lepes no solo es una de las cocineras más grosas y queridas del país, sino que también es una referente de la comida sana que dedica mucho tiempo a comunicar porqué es importante elegir conscientemente qué comemos.

La confusión está clarísima
Nunca se habló tanto de comida sana y nunca hubo tantos problemas asociados a la alimentación como en la actualidad. Quizás una de las causas sea que cada vez hay más confusión alrededor de los alimentos, sobre lo que es sano, lo que no, las grasas trans, el omega 3, 6 y 9, los triglicéridos y muchos otros términos incomprensibles.

Del no-lugar a la no-comida
Para Narda Lepes el problema empieza con las decisiones que tomamos, o que creemos que tomamos, en las góndolas: “La industrialización llega a la comida, se empieza a producir en masa, con uniformidad y, por sobre todo, durabilidad. Hoy comemos lo que nos dan, lo que nos dicen, aunque no nos demos cuenta, comemos lo que dicta el mercado, lo que conviene por rentabilidad y producción, lo que es más fácil y barato de hacer.
La oferta global uniforme nos da la ilusión de que estamos eligiendo, creemos que tenemos muchas opciones, pero en realidad no es así.
El mercado busca un solo sabor, que alimente a masas que sea fácil de hacer, que sea rentable. Ir a un lugar y comer siempre la misma hamburguesa, la misma papa, sin importar donde estés. Un sabor común, un híbrido. Siempre terminamos comiendo los mismos 5 ingredientes
“. Y nos da ejemplos concretos sobre ese mismo ingrediente que se repite una y otra vez disfrazado de variedad: “Vamos a un supermercado, a la góndola de los yogures, tenemos 7 metros lineales de heladera de un frente y de otro, todos con yogures con arándanos, cereales, light, bebible. Pero a la larga, toda esa elección es yogur, y alrededor hay 5 heladeras más que son lácteos, todo leche”.

La salud por el piso
Narda da pistas para hacer una compra más saludable y explica el porqué del diseño y disposición de los alimentos en las góndolas: “Si se busca un básico o un fresco, hay que ir al fondo o a los laterales. Los supermercados organizan así los productos para que hagamos un recorrido más largo. En las góndolas centrales lo que está a la altura de la vista, lo que está al alcance de la mano, es lo que más valor agregado tiene, lo que más rentable es y lo que más plata para hacer marketing tiene. ¡Ese estante vale mucho!”. Y nos da un consejo clave: “Lo que deberíamos comer es lo que implica agacharse: cebada, lentejas, etc. Todo lo que no tiene valor agregado, el ingrediente, requiere agacharse, no está nunca al alcance de la mano“.

Los sospechosos de siempre
Comemos siempre los mismos 5 ingredientes: carne, harina, papa, queso y tomate. Comemos lo mismo con distinto olor, cambia el envase pero no el contenido. Si a un ingrediente le agregamos cultura, tenemos un plato, si a un ingrediente le agregamos valor, tenemos un producto. Estamos comiendo productos”.
El problema, agrega Narda, es que “seguir comiendo más de lo mismo tiene un costo y la factura la recibe el cuerpo. No reaccionamos hasta que nos reta un médico. Nadie cambia su dieta hasta que el médico no lo indica. Y si lo hacemos, lo hacemos por poco tiempo”.

El GPS de nuestras decisiones y el mapa de nuestra comida
Para finalizar Narda Lepes nos propone un manifiesto sobre nuestra alimentación y nuestra cultura: “La comida es mucho más que combustible, es un hecho cultural que determina quienes somos. Es la relación más íntima que podemos tener. Las pequeñas decisiones sobre qué comemos tienen un impacto en nosotros, en nuestra salud, en nuestro cuerpo, nuestra familia y nuestra comunidad, mucho más grande de lo que creemos. Nos hacen, literalmente. Partir el pan, compartir una mesa, crea lazos, genera relaciones y vínculos con los otros. Fortalece identidades. Los sabores caseros nos unen y generan pertenencia. A diferencia de los productos industriales uniformes que nos erosionan culturalmente y nos hacen anónimos. No nos olvidemos que los ingredientes crecen en un clima y no en un país, hay que mirar el mapa físico y no el político cuando hablamos de comida”.

Si querés saber más sobre cómo nos alimentamos y sobre cómo decidimos lo que comemos, tenés que ver la charla completa de Narda Lepes haciendo click aquí.