Si te parece que el éxito está sobrevalorado, te brindamos los mejores consejos para garantizar el fracaso de cualquier iniciativa o emprendimiento. Son aplicables a carreras profesionales, académicas y negocios.

1. Ejecutar sin planificar es un desperdicio de energía muy útil si se busca fracasar. El esfuerzo no tiene recompensa sin una dirección y un sentido determinados. Al no haber un plan de trabajo, las resistencias y obstáculos que surjan frenan el impulso y en el corto y mediano plazo vencen al proyecto.

2. Planificar sin ejecutar es el otro extremo. Una planificación meticulosa y ambiciosa pero sin puesta en acción tampoco genera resultados. Hay miles de ideas y planes de negocios brillantes que nunca fueron puestos en práctica. La mejor forma de que fracase una estrategia extraordinaria es no implementarla.

3. Para fracasar, la planificación debe abarcar la menor cantidad de escenarios, contextos y perspectivas posibles. Una variable que no fue tenida en cuenta puede impactar en la línea de flotación del proyecto y hundirlo para siempre.

4. No evaluar riesgos ni posibles obstáculos con antelación multiplica las chances de fracaso y divide las posibilidades de rediseñar estrategias.

5. No capacitarse ni escuchar a los demás es una manera eficiente de encaminarse al fracaso. Confiar ciegamente en lo que se sabe y encerrarse en un único punto de vista también ayuda mucho a llevar el proyecto a la quiebra.

6. Pensar que jugamos solos. No conocer el mercado/rubro en el que vamos a trabajar, no estudiar a los players ni sus estrategias es un gran punto de partida para asegurar el desgaste y la derrota.

7. Rodearse de gente menos inteligente que uno y de aduladores. Este consejo es fundamental para reducir al mínimo las chances de éxito de cualquier proyecto. Un equipo conformado por familiares y amigos no especializados en la temática y con una visión sesgada del trabajo aportan mucho en esta búsqueda del fracaso.

8. No establecer roles, funciones y objetivos claros es una forma muy eficiente de sumar frustraciones y restar eficiencia. Que todos hagan todas las tareas al mismo tiempo sin responsabilidades definidas multiplica esfuerzos y divide resultados.

9. No parar la pelota y levantar la cabeza está en línea con el consejo número 8. No darse tiempo para planificar la próxima jugada nos hace correr sin sentido y desperdiciar energías, lo que aumenta las posibilidades de fracaso y frustración.

Equivocarse y fracasar es inevitable. Pero podemos aprender de nuestros errores, sacarle el jugo al tropiezo y estar más preparados para la revancha. Nadie mejor que Jonatan Loidi, especialista en Marketing, Ventas, Innovación y Customer Experience, para contarnos con humor qué aprendió del fracaso. Mirá su charla aquí.