El escándalo de los cuadernos golpea fuerte a la política, pero a un año de las elecciones presidenciales aún no se sabe el impacto que tendrá en el electorado. Rosendo Fraga lo analiza en su nota para Infobae.

“El caso Odebrecht se ha desplegado en 16 países, dado que era la empresa de obra pública más importante de la región, que incluso tenía obras en dos países de África. Las implicancias políticas fueron muy relevantes. Su titular, Marcelo Odebrecht, quien pasó más de un año en prisión pese a haberse arrepentido y sigue en domiciliaria, dijo que habían financiado campañas electorales en todos los países en los cuales habían tenido obras, y que apoyaron económicamente a varios candidatos al mismo tiempo en cada uno de ellos.

En Brasil, el efecto político del Lava Jato precipitó la destitución de Dilma Rousseff -aunque la causa formal haya sido otra- y la prisión del ex presidente Lula da Silva, quien desde la cárcel sigue siendo el candidato con mayor intención de voto, aunque la Justicia le impida presentarse. Pero también ha generado el surgimiento de un fuerte sentimiento anti-política que se evidencia en que las fuerzas políticas tradicionales no tienen candidatos competitivos para las presidenciales de octubre.

En Perú, Odebrecht provocó la destitución de un presidente al frente del poder y la prisión de dos predecesores. En Ecuador, el desplazamiento y la prisión de un presidente en funciones. En Colombia, el ex presidente Juan Manuel Santos perdió varios ministros por esta causa. En México, cuando el procurador comenzó a investigar el caso, fue destituido por iniciativa del actual Presidente y su sucesor probablemente retomará la investigación frustrada. En países de América Central y el Caribe, como Panamá y Santo Domingo, también ha tenido consecuencias políticas relevantes.

Esto significa que un caso como los «cuadernos» puede tener consecuencias políticas y electorales importantes a 14 meses de las presidenciales en Argentina.

Pero es conveniente